Como presidente y CEO del IIA, me dirijo a muchas audiencias para hablar sobre la profesión de auditoría interna. Cuando tengo la oportunidad de hablar con miembros de las salas de juntas y C-suites, trato de transmitirles el valor de tener sus funciones de auditoría interna de conformidad con las Normas Internacionales para la Práctica Profesional de la Auditoría Interna del IIA.

De hecho, afirmar conformidad con las Normas a través de una Evaluación de Calidad Externa periódica, a menudo referida como Revisión de Aseguramiento de la Calidad (Quality Assurance Review, QAR por sus siglas en inglés), indica a las partes interesadas (Stakeholders) que una función de auditoría interna opera en un alto nivel de competencias éticas y profesionales. Una QAR ejecutada correctamente debería ser una medida confiable de la conformidad de la función con el Marco Internacional para la Práctica Profesional, y debe poder identificar oportunidades de mejora.

Desafortunadamente, las partes interesadas a veces usan una QAR como un arma contra los profesionales que están simplemente haciendo su trabajo. Este puede ser el caso en Dallas, donde el distrito escolar se enfrentó este mes con el director ejecutivo de auditoría (DEA) sobre un trabajo que identificó sobreprecios en pagos a contratistas.

El DEA, Steve Martin, fue sujeto a una revisión de desempeño apresurada, después de que los funcionarios del distrito escolar pidieron una revisión anticipada de la función. El polvo levantado llevó al DEA a acusar públicamente al distrito de intentar callar a la auditoría interna “investigando al investigador” y presentó su renuncia. El distrito escolar contraatacó diciendo que había preocupación sobre la validez y exactitud de los cálculos en las auditorías, que Martin no estaba siendo retenido de hacer su trabajo, y que algunos de los hallazgos de la auditoría ya estaban en revisión.

Realmente no puedo dar fe de la calidad de las auditorías en cuestión, pero como he señalado en varias ocasiones, “Si camina como represalia y habla como represalia, ¡por lo general es represalia!”

Los hallazgos de pagos en exceso en dos proyectos, y posiblemente más de una docena de otros, llegan en un momento en que el distrito está pidiendo a los contribuyentes apoyar una propuesta de emisión de bonos por más de $ 3 mil millones para pagar por las mejoras en los campus de las escuelas. Lo que no está claro es cómo se llevará a cabo la revisión por pares ahora que Martin ha renunciado. Bajo cualquier circunstancia, solo un revisor independiente calificado debe realizar la QAR. Lamentablemente, el próximo DEA del Distrito Escolar Independiente de Dallas tendrá que mantener un ojo sobre su hombro, en caso de que una auditoría interna pise los dedos del pie incorrecto.

Como un auditor interno que pasó gran parte de su carrera en el sector público, siempre me preocupa cuando veo que los conflictos alcanzan el nivel que han alcanzado en Dallas. Es por eso que debemos tratar de extraer algunas lecciones positivas de esta controversia.
Lecciones para las partes interesadas:

Cuando se usa correctamente, una QAR es una revisión bienvenida. De hecho, los estándares delIIA exigen que el DEA establezca un Programa de Aseguramiento y Mejora de la Calidad (Quality Assurance and Improvement Program, QAIP por sus siglas en inglés), que mejore continuamente la función de auditoría interna. Como señalé anteriormente, una QAR debe ser una medida confiable de la conformidad de la función con las Normas, y una que identifique oportunidades de mejora.
Las QAR reafirman la independencia y objetividad. Las Normas delIIA exigen que la actividad de auditoría interna sea independiente, lo que se define como estar libre de “condiciones que amenacen la capacidad de la actividad de auditoría interna para llevar a cabo las responsabilidades de auditoría interna de manera imparcial”. Es irónico que algunos usen una QAR para debilitar esa independencia.
Una QAR debe ser utilizada para mejorar la función de auditoría interna, no para castigarla. He escrito en muchas ocasiones sobre tácticas inescrupulosas utilizadas por gerentes que están descontentos o avergonzados por los hallazgos de la auditoría interna. Convertir una QAR en un arma crea grietas en una relación que debería ser simbiótica y basada en la honestidad y el respeto mutuo.
Lecciones para auditores internos:

Los QAIP son necesarios para la conformidad. Como señalé anteriormente, la QAR reafirma el cumplimiento de las Normas, incluida la existencia de un QAIP. Cada DEA debe estar muy dispuestos a crear y mantener un QAIP para la mejora continua de la función de auditoría interna.
Decir la verdad al poder no siempre significa batirse a un duelo de espadas. Uno de los desafíos más difíciles para los DEA es decirles a las juntas directivas y a la gerencia ejecutiva algo que no quieren escuchar. El conflicto y las diferencias inevitablemente ocurrirán. Mientras que un DEA no debe ceder en su independencia, integridad o la honestidad, he encontrado que a menudo hay lugar para ceder. No todos los desacuerdos deberían ser una lucha a muerte.
Aprender que “navegar en la política” es parte del trabajo. Una parte importante del trabajo de cada DEA es entender su organización. Eso debe incluir la comprensión de su política y cultura internas, y aprender a navegar y sobresalir en esa cultura. La sola idea de ser políticos intimida y desagrada a muchos auditores internos, pero la alternativa puede estar en la fila de desempleados.
Educar a las partes interesadas puede ayudar a evitar conflictos desastrosos. Navegar por la política interna incluye educar a las partes interesadas, construir relaciones de apoyo mutuo con ellos y anticipar y discutir escenarios en los que pueden ocurrir conflictos. Tomar estos pasos antes de que ocurra un conflicto hará que sea más fácil navegar a través de ellos cuando sucedan.
Siempre asegúrese de estar en lo correcto. Esta podría ser la lección más importante de la controversia del distrito escolar de Dallas. Si bien nadie ha demostrado que el trabajo de la función de auditoría interna de Dallas fue defectuoso, cualquier error en un trabajo o hallazgo erosiona la credibilidad de la auditoría interna. Resumí este punto vital sucintamente en un artículo de blog del 2018 sobre decir la verdad al poder. Entonces escribí: “La palabra clave en la frase ‘hablar la verdad al poder’ es verdad. Por lo tanto, asegúrese de estar en lo correcto la primera vez y siempre.”
Finalmente, debo establecer un paralelismo entre mi experiencia personal como DEA y las circunstancias involucradas en este caso. Según un artículo publicado por The Texas Monitor:

“(El DEA) y su personal concluyeron que los funcionarios dividieron los contratos en secciones de menos de $ 500.000; por lo que los contratos caerían por debajo del umbral en el que necesitarían la aprobación de la junta. El proceso se llama “compra secuencial”, que viola la ley estatal. Los infractores comprobados son removidos automáticamente de su posición.”

En mis más de 45 años de experiencia en auditoría interna, el empujón más vehemente que he recibido de la gerencia sobre resultados de una auditoría involucró evidencias de “compras secuenciales” en mi informe o lo que se referimos como “división de contratos.” Así que, por favor, perdone mi escepticismo en el caso del distrito escolar de Dallas. Parafraseando a Hamlet de Shakespeare: “Creo que protestas demasiado.”
Como siempre, espero sus comentarios.

Sobre el autor:
Richard F. Chambers, presidente y CEO del Instituto de Auditores Internos Global, escribe un blog semanal para InternalAuditor.org sobre temas y tendencias relevantes para la profesión de auditoría interna.

Fuente: https://global.theiia.org/knowledge/chambers-spanish/Pages/Una-QAR-nunca-debe-utilizada-como-un-arma-contra-la-auditoria-interna.aspx