La semana pasada, insté a los auditores internos a “subirse las mangas” y ayudar a sus organizaciones a navegar por los riesgos relacionados con el retorno de la fuerza laboral a sus lugares de trabajo cotidianos. Parte de esa consideración fue dar un vistazo al papel de auditoría interna en proveer el aseguramiento en relación con los riesgos a la salud y seguridad de los empleados.

Resalté 4 preguntas claves a considerar por los profesionales:

  • ¿La gerencia ha identificado y evaluado adecuadamente los riesgos relacionados con el retorno al lugar de trabajo?
  • ¿Están las políticas y controles de retorno al lugar de trabajo orientados a los riesgos claves?
  • ¿Las políticas / controles están implementadas efectivamente (incluyendo las comunicaciones)?
  • ¿El programa en general funciona según lo previsto, o son necesarias algunas mejoras?

Una nueva encuesta a los Directores Ejecutivos de Auditoría en América del Norte ofrece una respuesta decididamente diversa sobre si las organizaciones están preparadas y si la auditoría interna está involucrada lo suficiente. La encuesta, realizada por del Centro Ejecutivo de Auditoría del IIA, encontró que más de la mitad de las organizaciones pudiera no estar bien preparada para abordar algunos de los factores clave para el retorno al lugar de trabajo de manera segura. Esto incluye algunos factores directamente relacionados con la transmisión del COVID-19, tales como revisar y desinfectar los lugares de trabajo, así como la evaluación de las potenciales responsabilidades u obligaciones organizacionales.

Lo que es más, encuentro preocupante que muchos encuestados no pudieron dar una opinión sobre la disposición de su organización para aproximadamente un tercio de los factores evaluados. Esto indica que una gran cantidad de funciones de auditoría interna están desde afuera mirando algunos de los mayores riesgos que enfrentan sus organizaciones. Esto es inaceptablemente alto, teniendo en cuenta que las evaluaciones de riesgos deberían haberse actualizado para hacer frente a la crisis pandémica.

Esto no quiere decir que la auditoría interna no esté haciendo nada. Casi las tres cuartas partes de los encuestados señalaron que están identificando riesgos emergentes y actualizando las evaluaciones de riesgos. Dos tercios están realizando actividades de consultoría en la preparación de las organizaciones que regresan al lugar de trabajo. Sin embargo, pocos auditores internos están realizando revisiones de ciertas áreas críticas de riesgo.

Una inmersión más profunda en los datos muestra que menos de la mitad de los encuestados informan que sus organizaciones están bien o muy bien preparadas para lidiar con seis factores claves de riesgo:

  • Modificaciones en el lugar de trabajo para favorecer el distanciamiento.
  • Pruebas para detectar infecciones actuales.
  • Pruebas para detectar infecciones ya superadas (anticuerpos generados).
  • Equipo de protección del personal.
  • Costos para adaptar el lugar de trabajo.
  • Responsabilidades u obligaciones ante enfermedades o muerte de empleados.

Aún más preocupante es el número de encuestados que no estaban seguros acerca del nivel de preparación de su organización en algunas de esas áreas clave. Por ejemplo, más de uno de cinco encuestados no podían ofrecer una opinión sobre la preparación de las pruebas de detección de infectados actuales, pruebas de detección de infecciones previas o superadas, infección entre el personal de limpieza, y la responsabilidad de la organización ante enfermedad o muerte en el ámbito del trabajo. Los primeros tres se relacionan directamente con la posible transmisión del COVID-19 y el cuarto aborda las posibles consecuencias de tal transmisión. De hecho, sólo el 8% de los encuestados informa estar involucrado en revisiones de salud y seguridad.

Mi intención aquí no es intimidar a los profesionales de la auditoría interna durante tiempos extremadamente desafiantes. Creo que muchas funciones de auditoría interna se han desempeñado admirablemente durante la crisis pandémica y han dado un paso al frente para ayudar a sus organizaciones a superar una vertiginosa variedad de desafíos y riesgos. Sin embargo, he escrito muchas veces antes acerca de mi temor al escuchar la pregunta “¿Dónde estaba la auditoría interna?”

Puede haber momentos en los próximos meses y años cuando las consecuencias de la pandemia – previstas e imprevistas – darán lugar a fallos en la organización e incrementen los riesgos de litigios. Invariablemente, se harán la pregunta sobre la participación de la auditoría interna. No podemos responder, “No sabíamos” o “No estuvimos involucrados.”

Como la última línea de defensa de nuestras organizaciones, no podemos permitirnos quedar fuera de los esfuerzos para gestionar los riesgos claves, especialmente durante una crisis. No es demasiado tarde para alertar a la gerencia y a los comités de auditoría sobre el valor que la auditoría interna puede aportar a las revisiones de salud y seguridad por delante antes de regresar al lugar de trabajo. Insto a todos los practicantes a que lo hagan y estén preparados para entregar ese valor.

Como siempre, espero sus respuestas.

Sobre el autor:

Richard F. Chambers, presidente y CEO del Instituto de Auditores Internos Global, escribe un blog semanal para InternalAuditor.org sobre temas y tendencias relevantes para la profesión de auditoría interna.Fuente: https://global.theiia.org/knowledge/chambers-spanish/Pages/Riesgos-del-regreso-al-lugar-de-trabajo-Esta-la-auditoria-interna-intensificandose.aspx